Como la gran mayoría o la totalidad de los grupos de investigación, la crisis sanitaria significó la paralización de la parte experimental, la toma de muestras y el acceso a los microscopios. Pero el grupo de Arquitectura Subcelular, recientemente incorporado al área de Neurociencias y órganos de los sentidos del ISPA, mantuvo el avance en su investigación «ya que tenemos mucha parte de procesamiento de imagen, análisis de datos y desarrollo de software». ¿Y cuál es la especialidad? «Somos expertos en tecnologías avanzadas en microscopía 3D que nos permiten ver y estudiar el interior de las células para entender cómo funcionan. Nuestro objetivo es emplear esas tecnologías en la investigación de enfermedades humanas». Y, por concretar, utilizan la enfermedad de Huntington como modelo.

El grupo, adscrito al CINN-CSIC, y que acaba de trasladarse desde el Centro Nacional de Biotecnología de Madrid, lo integran dos investigadores sénior: la bióloga molecular asturiana Rosario Fernández y el almeriense José Jesús Fernández, investigador principal. A lado de este informático experto en nanotomografía y procesamiento de imagen, que acumula una dilatada trayectoria en centros nacionales e internacionales, y la experta en neurociencias, trabajan estudiantes de doctorado de neurobiología y de informática «que reciben una formación y especialización única».

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