El buque de la ciencia asturiana pegará este mes un “viraje de 180 grados” con el lanzamiento de una docena de programas de ayudas, con los que el Gobierno autonómico prevé contratar a “300 investigadores” de aquí a finales de año. El Consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, presentó ayer en rueda de prensa los doce planes, que estarán dotados de más de 24 millones de euros y que impulsarán tanto la carrera científica como la transferencia de conocimiento y la colaboración público-privada. Entre todos ellos sobresale el programa de atracción y retención de talento “Margarita Salas”, inspirado en el exitoso modelo catalán Icrea y que arrancará con dieciséis contratos hasta 2023, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA. Cuatro de ellos serán para captar a investigadores internacionales senior.

“Ya le estamos dando toda la difusión posible y sabemos que hay investigadores interesados”, adelantó Borja Sánchez, que espera poder “potenciar” el plan en un futuro con la creación de la Agencia de la Ciencia. El talento senior que fichará Asturias recibirá 75.000 euros anuales de sueldo y algo más de 168.000 hasta 2023 para contratar personal o sufragar gastos de su actividad. El programa Icrea invierte por científico 115.000 euros al año. Según subrayó el titular de Ciencia, el plan asturiano funcionará como “catalizador” para estabilizar al talento captado, al incluir precisamente “no solo el propio salario, sino también una bolsa de dinero para cofinanciar su investigación y contratar personal”.

La pregunta que se hacen los científicos en el extranjero es: “¿Y qué pasará después de 2023?” El Consejero contestó ayer: “Son las instituciones –la Universidad de Oviedo o el CSIC, por ejemplo– las que tienen que ocuparse de su estabilización y eso lo tienen muy claro. Este tipo de programas suponen un gran impulso para ellas. Nosotros, por nuestra parte, seguiremos prestando apoyo a estas convocatorias”. Borja Sánchez también adelantó que los científicos captados serán evaluados como hace el Icrea, aunque no entró en más detalles, a la espera de que se cierren los convenios.

Aparte de atraer a talento senior –con trayectoria en el extranjero de al menos diez años en los últimos 15–, el Principado sacará diez ayudas, dotadas de más de 1,1 millones, para apoyar a jóvenes investigadores con una experiencia postdoctoral de al menos dos años en el exterior. Pero no solo es importante atraer, sino también retener a las que ya brillan en la región. Así, la tercera pata del programa “Margarita Salas” está destinada a retener investigadores doctores que actualmente estén desarrollando su actividad en el Principado a través de los contratos “Ramón y Cajal” o “Miguel Servet”. En concreto, se ficharán a dos talentos con algo más de 350.000 euros.

Junto a estas subvenciones, el Gobierno sacará este mes –la mayoría saldrán hoy en el Bopa– otras cuatro líneas para impulsar la carrera científica. “Abarcamos desde el surgimiento de la vocación científica hasta la captación de talento senior, pasando por todas las fases”, destacó Sánchez. Exactamente, saldrán 20 ayudas para fomentar las vocaciones científicas, tres contratos para recuperar a jóvenes doctores que se quedaron a las puertas de un “Ramón y Cajal” o “Miguel Servet”; 25 ayudas para la formación postdoctoral; y unas 26 para que las empresas contraten a personal cualificado para trabajar en proyectos de I+D. Con todo este paquete de ayudas, Asturias incorporará a sus laboratorios antes de que finalice el año 90 nuevos científicos, que sumados a los contratos Severo Ochoa (para estudiantes de doctorado) hacen un total de 160. A ellos hay que añadir los contratos que generará el segundo gran bloque de ayudas: la transferencia de conocimiento y la colaboración público-privada.

Por primera vez, el Principado abre líneas para crear redes entre los grupos de investigación y las empresas. En este sentido, se destinarán 3,9 millones hasta 2023 para que los grupos de investigación desarrollen proyectos en áreas de interés de empresas de la región. Y otros 420.000 euros irán a parar a la creación de grupos mixtos –llamados “open labs”– en los que cooperarán grupos de investigación con empresas. Asimismo, se financiará la adquisición de tecnología y licencia de patentes, la internacionalización, la divulgación y se concederán 10,5 millones para que las pymes también investiguen.

Todo lo anterior, no obstante, “es solo un punto de partida”, en palabras del Consejero, para construir un sistema científico que se sitúe “a la vanguardia de España”. En el camino habrá “dos hitos”: la creación de la Agencia de la Ciencia y la elaboración de una ley regional de Ciencia, porque “en ocasiones –aseguró Borja Sánchez– chocamos con los procedimientos administrativos y necesitamos ser más ágiles”.

Los doce programas de ayudas que se convocarán este mes

“Margarita Salas”. Son en total 16 contratos. La mayoría de ellos, 10, son para atraer (con 1,1 millones en tres años) a jóvenes investigadores con experiencia postdoctoral en el extranjero. Otros 4 son para captar (con 1,4 millones) a científicos internacionales senior. Por último, habrá dos contratos para retener (365.000 euros) a los “Ramón y Cajal” o “Miguel Servet” que ya trabajan aquí.

Vocaciones científicas. Está dirigido a estudiantes de máster que deseen iniciar una carrera investigadora. Son 40.000 euros para financiar 20 ayudas este año.

Estabilización. Busca recuperar a jóvenes doctores que hayan tenido una evaluación positiva en las convocatorias nacionales pero que no hayan conseguido financiación. Se contratará a tres talentos con 530.000 euros en tres años.

Formación postdoctoral. Se convocan 25 ayudas (1,8 millones en tres años) para investigadores que ya se hayan doctorado y que deseen hacer una estancia fuera de Asturias.

Jovellanos. Está diseñado para que las empresas contraten a personal cualificado para sus proyectos de I+D. Son 1,9 millones y el año pasado se incorporaron 26 titulados.

Proyectos concertados. Es una nueva línea de ayudas dotada de 3,9 millones hasta 2023 para que grupos de investigación desarrollen proyectos en áreas de interés para la empresa.

Open Labs. También son nuevos. Impulsa con 420.000 euros la creación de grupos mixtos de investigación en cooperación con la empresa.

Transferencia de tecnología. Está dirigido a las empresas y centros de investigación para la compra de tecnología y las licencias de patentes (800.000 euros).

Internacionalización. Se fomentará con un millón este año.

Divulgación. Son 400.000 euros anuales para congresos y otras actividades.

“Asturias”. Para aumentar la capacidad investigadora de las pymes. La convocatoria es plurianual, de 10,5 millones.

Noticia de La Nueva España